“Nos abrimos a nuevas experiencias, una característica fundamental para la innovación”, señaló el equipo, en la voz de su Coordinador de Innovación de la Unidad de Criminología e Innovación de Gendarmería Chile, Marcelo de la O. Conoce más de la experiencia vivida en este testimonio.


La experiencia resultó de gran satisfacción, ya que nos permitió conocer las realidades y desafíos que enfrenta el sistema penitenciario francés. Saber que las mismas dificultades, -en distintos grados-, afectan en ambos países, permite visualizar el trabajo que se realiza en Gendarmería de Chile de forma más integral.

En particular, conocer los esfuerzos que están haciendo en temas de reinserción fue novedoso para nosotros, en el sentido que ellos recién están empezando en visualizar estas temáticas, lo cual nos permite entender que en Chile vamos avanzando en aspectos que en otros países aún no están tan desarrollados. Esto pone de manifiesto lo relevante que debe ser para el país seguir insistiendo y fortaleciendo el trabajo que hacen los profesionales en la institución.

Lo que más nos marcó es la convicción del trabajo que ellos realizan por parte de todos los funcionarios. Una mirada única, puesto que todos pasan por la Escuela de Administración Penitenciaria y basan su trabajo en los principios de igualdad de género, religión y raza, logrando acceder a altos cargos de dirección luego de dos años de formación penitenciaria. Lo anterior, en el marco de una legislación laboral que protege al trabajador, otorgándole reales posibilidades de crecimiento profesional redundando en una mejor calidad de vida y bienestar en  plano personal y familiar.

Conocer otras realidades marcada por diferencias claramente culturales, también nos permitió aprender de los logros en términos de reinserción social. La institución francesa fue generosa en exhibir los factores que le han permitido mantener los índices de reincidencia delictual en márgenes aceptables. Se visualizó compromiso social por otorgar oportunidades de crecimiento, principalmente en población recluida del sistema cerrado, privilegiando formación en oficio y colocación laboral posterior,  labor que realiza el Estado en comunión con privados. La pasantía nos permitió conocer dos recintos penitenciarios, tanto de corte tradicional como concesionado, quedando de manifiesto que el tratamiento a la delincuencia necesita de una participación activa de dos agentes público/privado. Nos enorgullece ver que en tratamiento psicosocial, basado en la aplicación del Modelo  Psicosocial especializado en factores de riesgo dinámico, llevamos la delantera respecto al sistema penitenciario francés. En nuestro país tenemos favorables resultados, no obstante, nos falta concientizar como cultura, basado en el compromiso conjunto entre ambos sectores y/o agentes público privado, para abordar de manera integral la delincuencia en nuestro país.

Por ello, fue de real importancia la compañía para el éxito de nuestra experiencia, la colaboración y apoyo del departamento de relaciones internacionales de la ENAP, tanto de su jefatura como personal colaborador, quienes hicieron posible que esta pasantía fuera un real aprendizaje.

Consideramos que no sólo nosotros pudimos aprender de la experiencia de Francia, ya que también mostramos el trabajo intrapenitenciario que desarrollamos en Chile, donde a diferencia de ellos, nuestro promedio de encarcelamiento dista mucho del de ellos. Pudimos mostrar la pasión con la que enfrentamos nuestro trabajo, e incluso solicitaron un documento respecto nuestro trabajo en Recicla Santiago Sur para ser difundido a todos los funcionarios del sistema penitenciario a través de su intranet.

Pero no todo el aprendizaje fue en lo estrictamente laboral. La pasantía nos ha enseñado también a nivel humano y personal. Nos debimos enfrentar con dificultades que consolidaron el sentido de grupo. Debimos ser creativos para comunicarnos y expresarnos,  abrirnos a nuevas experiencias, que estaban fuera de nuestro espacio de confort, características que son fundamentales para la innovación.

Si todo se pudiera englobar de alguna forma, serían las sensaciones dejadas por las vivencias en una cultura tan distinta en algunos aspectos. Es incalculable la serie de aprendizajes y sensaciones que quedaron grabadas esperando ser conectadas a ideas que en un futuro pueden convertirse en prácticas innovadoras, en ir profesionalizando nuestros servicios y cumplir de manera más efectiva nuestros objetivos institucionales.

Seamos soñadores, tal vez en materia de reinserción en comparación con las creencias francesas, son sueños lindos de perseguir que representan a muchas familias, historias tantas veces deshumanizadas, que nos engrandecen como servicio, como cultura y como país, en donde hemos podido dejar en alto a Gendarmería a pesar de nuestros precarios recursos.