En el contexto del lanzamiento Red de Innovadores Públicos y premiación generación GIP 2015, dejamos con ustedes las palabras de Rodrigo Egaña, Director Nacional Servicio Civil: 

La innovación no es un concepto nuevo en el sector público. Tiene una perspectiva histórica y política que hay que considerar.
Chile ha tenido un constante proceso de innovación en el Estado. 
Desde la conformación del estado en tiempos de la Independencia de España y la formación de la República, hemos identificado que instituciones tener y como trabajar en ellas para obtener los fines que perseguimos.
En el pasado tenemos notables ejemplos de innovación:
La CORFO como respuesta a un país que necesitaba industrializarse.
El servicio nacional de salud para permitir la mejora en calidad y cobertura de la atención de salud.
La reforma agraria como un proceso para terminar con el latifundio y permitir el progreso en zonas rurales.
Las políticas de vivienda y urbanismo para construir ciudades y superar la marginalidad de gran cantidad de sus habitantes.
Y tantas otras en los últimos años.
Ejemplos de innovación ha tenido nuestra historia desde hace años. 
La experiencia de gobiernos completos muestran procesos de fortalecimiento institucional innovadores. 
Algunos más exitosos y otros menos. 
Gobiernos como los del presidente Frei Montalva, el mismo gobierno del presidente Allende, o procesos institucionales como los sostenidos por años en los gobiernos de la Concertación de partidos por la democracia son muestras de aquello. El Servicio de Impuestos Internos o el nacimiento de algunos servicios como Chile Compra,  incluso hasta iniciativas del gobierno anterior como el programa Chile Atiende, responden a esa lógica.
Las innovaciones se enmarcan en lo que son los “procesos de fortalecimiento institucional del estado y de los servicios públicos”. Por lo tanto, iniciativas de innovación no se dan en el aire o desconectadas de lo que sucede en las instituciones publicas.
Estos procesos están siempre inmersos en contextos políticos, económicos y sociales. Esos determinaran los limites y fronteras del proceso y por tanto de las necesidades y condiciones para innovar.
Para innovar en las instituciones públicas, es importante ponderar la situación económica y política del país, el programa de gobierno y los objetivos políticos del gobierno, además de observar las señales que provienen de la ciudadanía en la definición de la agenda pública y los contenidos de las políticas públicas. 
Por tanto, lo que gatilla un proceso de innovación pública es un problema de la ciudadanía, que en un contexto determinado y acorde a un programa político de gobierno, debemos atender. Dicho de otra forma, son nuevas formas de resolver problemas, pero con en un contexto determinado y para alguien que se beneficiara del mismo.
Es en el programa de gobierno de la Nueva Mayoría y en los mensajes de la Presidenta Michelle Bachelet donde se definen las bases para entender la innovación que se esta impulsando.
De ahí surge nuestra visión y el fundamento de lo que está haciendo el Laboratorio de Gobierno y el aporte nuestro desde el Servicio Civil.
Más allá de metodologías, prototipos, o ideas a implementar, es poner al centro la responsabilidad de innovar para entregar un mejor servicio a los ciudadanos.
El valor de estas iniciativas, y también la de nuestro Concurso Funciona! Debe ser éste. Innovar para un mejor servicio a la ciudadanía. Considerando el contexto y también el fortalecimiento institucional como base.
Nosotros hemos querido hacer nuestro aporte desde el Concurso Funciona! en esta lógica, reconociendo iniciativas ya implementadas y que han sido un aporte a mejorar el servicio a los ciudadano (por eso “funciona!”). 
Y también hemos querido poner en el centro a las personas y a las capacidades que debemos tener como directivos y funcionarios públicos para instalar procesos como éstos, en una lógica de reconocimiento, y no necesariamente monetarios.
Estoy seguro que las iniciativas y procesos derivados de los GIP, la red de innovadores públicos que se convoca hoy, y el rol del Laboratorio de Gobierno, podrán consolidar esta visión de entender la innovación como un proceso que debe tener resonancia en nuestro institucionalidad estatal y en nuestras instituciones públicas, insertándose en sus culturas y estructuras, parano correr el riesgo de ser inicitivas atractivas, pero fuera de una lógica de fortaleciniento institucional y al servicio de los cuidadanos.
Muchas gracias y felicitaciones.